lunes, 27 de julio de 2026

Bocetos como Territorio de Hibridación. Las resistencias de la ortodoxia artística frente a la innovación tecnológica: del rechazo a la fotografía en el siglo XIX a la Inteligencia Artificial en el siglo XXI Lautaro Dores charlas de AI Introducción La historia de las artes visuales demuestra que cada transformación tecnológica significativa ha sido recibida, en su momento, con una fuerte resistencia por parte de los sectores más ortodoxos del campo artístico. Estas resistencias rara vez responden únicamente a cuestiones estéticas; por el contrario, suelen estar vinculadas con la defensa de paradigmas institucionales, modelos de legitimación, formas tradicionales de producción y concepciones históricas acerca del valor de la obra de arte. Paradójicamente, muchas de las disciplinas hoy plenamente aceptadas fueron, en su origen, consideradas amenazas para el arte mismo. La fotografía fue vista durante gran parte del siglo XIX como un procedimiento mecánico incapaz de producir obras artísticas. El diseño gráfico, el diseño industrial y posteriormente las herramientas digitales fueron durante buena parte del siglo XX considerados expresiones comerciales ajenas al llamado "arte elevado". En la actualidad, la Inteligencia Artificial ocupa el lugar que anteriormente ocuparon aquellas tecnologías: es objeto de sospecha, descalificación e incluso rechazo absoluto por parte de numerosos sectores académicos y profesionales. Este fenómeno invita a reflexionar acerca de una constante histórica: las instituciones artísticas suelen responder con conservadurismo frente a toda innovación que modifica profundamente los procesos de creación, producción y circulación de las imágenes.




 Bocetos como Territorio de Hibridación.

Las resistencias de la ortodoxia artística frente a la innovación tecnológica: del rechazo a la fotografía en el siglo XIX a la Inteligencia Artificial en el siglo XXI
Lautaro Dores charlas de AI
Introducción
La historia de las artes visuales demuestra que cada transformación tecnológica significativa ha sido recibida, en su momento, con una fuerte resistencia por parte de los sectores más ortodoxos del campo artístico. Estas resistencias rara vez responden únicamente a cuestiones estéticas; por el contrario, suelen estar vinculadas con la defensa de paradigmas institucionales, modelos de legitimación, formas tradicionales de producción y concepciones históricas acerca del valor de la obra de arte.
Paradójicamente, muchas de las disciplinas hoy plenamente aceptadas fueron, en su origen, consideradas amenazas para el arte mismo. La fotografía fue vista durante gran parte del siglo XIX como un procedimiento mecánico incapaz de producir obras artísticas. El diseño gráfico, el diseño industrial y posteriormente las herramientas digitales fueron durante buena parte del siglo XX considerados expresiones comerciales ajenas al llamado "arte elevado". En la actualidad, la Inteligencia Artificial ocupa el lugar que anteriormente ocuparon aquellas tecnologías: es objeto de sospecha, descalificación e incluso rechazo absoluto por parte de numerosos sectores académicos y profesionales.
Este fenómeno invita a reflexionar acerca de una constante histórica: las instituciones artísticas suelen responder con conservadurismo frente a toda innovación que modifica profundamente los procesos de creación, producción y circulación de las imágenes.